Área Física
Las actividades físicas ayudan a mejorar la salud física y emocional, manteniendo la movilidad, el equilibrio y la fuerza muscular, aspectos esenciales para la conservación de la autonomía en la vida diaria. Además, reducen el riesgo de caídas, mejoran la circulación y aumentan la flexibilidad, contribuyendo a una mejor calidad de vida.
En el ámbito emocional, estas actividades fomentan la socialización, reducen el estrés y generan una sensación de bienestar y vitalidad, fortaleciendo al mismo tiempo el sentimiento de comunidad en la residencia.